viernes, 20 de octubre de 2017

¿SE PUEDE OLVIDAR CON HIPNOSIS?

En el pasado me han ocurrido cosas negativas que quiero olvidar de mi mente y por ello quiero saber si la hipnoterapia me servirá para ello
Los recuerdos son algo que no se pueden borrar de la mente (a excepción de la amnesia). Todos debemos aprender a convivir con ellos y a aceptarlos como parte de nuestra vida y nuestro pasado. Nos sirven para aprender de ellos y no volver a repetir los mismos errores. Si estás teniendo problemas con recuerdos del pasado lo más aconsejable es que recurras a un psicólogo. Esto te ayudará a poder convivir con ellos sin que te impida vivir de una manera positiva.
Hasta donde se sabe, no hay manera de eliminar los recuerdos más allá de la amnesia y, aunque la hubiera, no sería la forma más adaptativa de solucionar los problemas del pasado. Los errores y las malas experiencias del pasado, por duro que sea, están para hacernos crecer, dándonos las herramientas necesarias para enfrentarnos al presente. El entrenamiento emocional, las técnicas cognitivo-conductuales, el coaching, las técnicas de relajación, la hipnosis y regresiones, etc., todas son técnicas psicológicas que nos ayudan a gestionar esas situaciones, y todas requieren de motivación y dedicación por parte del paciente. Si te animas a dar el paso, te aconsejo acudir a terapia en consulta, contactando con alguno de nosotros.
Para poder olvidar hay que transformar, porque el recuerdo no es acumulación sino construcción. Lo que quiere decir que si no hay una transformación en la manera como afrontas y percibes el mundo y la realidad en este momento, no hay transformación de los recuerdos posible. La hipnosis tiene la peculiaridad o la deficiencia de que no transforma al sujeto, además de que si la persona no puede o no desea hacer algo, aunque conscientemente diga desearlo, no hay manera de inducirlo por más que se le hipnotice a hacerlo.
Es normal que desees borrar esos sucesos porque se puede pensar que así se haría una limpieza del pasado y se podría seguir mejor hacia un futuro. Pero como profesional de la Psicología te comento que no es la mejor opción aunque lo parezca. Porque todo lo que nos sucede es por algo y se puede aprender de ello, para cambiar y mejorar y aprender cómo somos y nuestra fortaleza interior que nos hace seguir para adelante. Te aconsejo acudir a terapia psicológica para hacer una limpieza más sana asumiendo lo que has vivido y aprendiendo de ello para poder salir fortalecido/a.
Cuanto más te esfuerces en olvidar cosas, menos lo conseguirás. Los recuerdos dolorosos no se olvidan; se trabajan para encontrarles un sentido y un lugar en tu experiencia vital donde ya no duelan. Desafortunadamente, a lo largo de nuestras vidas a veces nos ocurren acontecimientos emocionalmente muy duros; la única solución es aceptarlos, comprender ese dolor, encontrarle alguna utilidad y "archivarlos".
La hipnosis no sirve para olvidar el pasado, el pasado no se puede olvidar.
Pero la hipnosis y otras técnicas pueden conseguir que el pasado deja de perturbarte y causarte malestar o al menos mitigarlo mucho.
Como consejo de emergencia, cuanto más intentes olvidar el pasado más lo recordarás y se convertirá en un problema mayor.
Deja que vengan los recuerdos y mantente ocupado en cosas que te gusten y en lo que tienes que hacer en tu día a día.
Fuente: mundopsicologos.com

martes, 17 de octubre de 2017

INSTRUCCIONES PARA VIVIR EN LA TIERRA

¿POR QUE CUESTA TENER AMIGOS? 7 RAZONES

Tener amigos en la edad adulta puede ser complicado para muchas personas. Entender las nuevas “normas del juego” en relación a las amistades entabladas en la infancia y la adolescencia es un primer paso. Comprender qué cuestiones pueden hacer difícil entablar nuevas amistades es el siguiente.

Se necesita trabajo para mantener la amistades a lo largo del tiempo. Conocer gente puede ser ya una cuestión complicada para algunas personas a medida que se hacen mayores. Pero una cosa son los conocidos o las “amistades” y otra muy diferente es tener amigos.

Hacer amigos en la edad adulta es mucho más difícil que en la adolescencia. Es más, muchas de esas relaciones que teníamos como relaciones de amistad se destapan y descubrimos que no había verdadera amistad. Así muchas personas llegan a la edad adulta y se dan cuenta que no tienen apenas amigos, aunque muchos anhelan tener este tipo de relaciones.

Motivos que dificultan la amistad

Las personas que sienten que no tiene muchos amigos deben tener en cuenta las posibles razones por las que ocurre esto. Para empezar hay que tener en cuenta que las reglas del juego cambian con los años. Las personas evolucionan, crean su vida en torno a su trabajo y su familia y pasan por diferentes experiencias. Todo esto influye en sus relaciones con los demás.

Además, cuando somos niños y adolescentes, seguimos unas pautas de conducta dictadas por el entorno, haciendo lo que creemos que debemos hacer. Pero, con el paso del tiempo, vamos entendiendo las cosas de otra manera y muchas situaciones que antes aceptábamos como válidas dejan de serlo. 

En este sentido, hay cierto tipo de cuestiones y actitudes que dificultan mucho hacer amigos y mantener relaciones de amistad que se refieren; sobre todo, al carácter y forma de ser de cada uno. Hazte las siguientes preguntas para descubrir los motivos que pueden estar haciendo difícil que tengas amigos.

1) ¿Te quejas mucho? 

¿Eres una de esas personas que está quejándose constantemente de su trabajo, la falta de dinero o la de lo injusta y ruin que es la vida? A la gente no le gusta malgastar su tiempo con gente negativa y pesimista. Trata de desarrollar una actitud más positiva y buscar temas más interesantes para discutir en lugar de hablar siempre de tus problemas y lo mal que está el mundo.

2) ¿Eres egoísta?

La amistad conlleva dar y recibir. A veces toca dar más de lo que se recibe. Esto incluye escuchar, ceder y compartir, tanto en lo material como en lo espiritual. Pero si solo estás dispuesto a recibir la balanza se desequilibra. Ten en cuenta que ser egoísta es una actitud y que nadie querrá ser tu amigo si actúas solo pensando en ti.

3) ¿Te preocupas por la gente?

Si no te importa lo que ocurre en la vida de las personas que te rodean es muy difícil que consigas construir y mantener cualquier amistad. Si quieres hacer amigos debes empezar por mostrar interés genuino en ellos.

4) ¿Dramatizas? ¿Causas problemas?

Si eres una persona problemática y que dramatiza en exceso los problemas te encontrarás que la gente no muestra interés en lo que te pasa, es más, que procura desaparecer. Si te gusta hacer las cosas para irritar a otros, no sabes guardar secretos, criticas o buscar culpar a los demás es muy difícil que la gente sienta interés en entablar cualquier tipo de relación contigo.

5) ¿Llevas la cuenta del daño que te hacen los demás?

La amistad es un tipo de relación que implica perdonar. Pero si eres de ese tipo de gente que lleva la cuenta de las injurias y perjuicios de los demás estás dando a entender que te sientes el centro del universo y que consideras que todo debe girar en torno a ti. Así no se puede mantener ni iniciar ningún tipo de relación, y mucho menos una relación de amistad.

6) ¿Chismorreas?

Chismorrear de los demás da muy mala imagen de las personas. Puede resultar divertido en un principio, pero cuando oyes a alguien hablar mal de otras personas, contar cosas personales o reírse de sus defectos y problemas no puedes evitar pensar: ¿hablará así de mal de mí también?

7) ¿Eres un mandón? ¿Escuchas a los demás? ¿Respetas los límites?

Ser un mandón tampoco te ayudará a tener amigos. Una cosa es tener iniciativa y querer ayudar y otra muy diferente organizar la situación o hablar ex cátedra, diciendo a todo el mundo lo que tiene que hacer.

Para hacer amigos, escuchar y no pasarte de la raya siempre son buenas ideas. Ir de listo, saltarte los límites del respeto y actuar como si todo el mundo tuviera que hacer lo que tú dices no es lo más recomendable si quieres entablar relaciones saludables.

Autora: Eva Maria Rodríguez